reverberación (el circulo que se cierra III)

 

Si la respuesta es no, cañones a las calles

 

El jueves 9 de febrero de 20112, el amigo “Jorge Riechmann” presentaba, en La Rendija de Sevilla, un libro que ha prologado del ingeniero agrónomo y ambientalista belga Daniel Tanuro, El imposible capitalismo (“Ed.La oveja roja”). Antes de la presentación charlamos un rato sobre libros y poetas, le hablé de un documental de René Char de 1967, a cambio él me regaló su libro Poemas lisiados. De ahí, un poema:

En 2010

el petróleo acumuló una subida

del 18% en el mercado mundial

el cobre un 23%

el oro un 24%

la plata un 69%

el maíz un 50%

 

los rentistas

siguieron escudriñando el mundo

real y el virtual en busca de inversiones

que les den su anhelado 10, 15, 20 por ciento

 

y en España el paro

-con los datos oficiales de la EPA-

ascendió a cuatro millones seiscientos mil trabajadores

 

Ese mismo día, el promotor de la Refinería Balboa, se reunió por primera vez con la prensa extremeña para hablar de rentas y artillerías.

Al día siguiente miré la prensa y allí estaba él. Mientras la leía, el poema se entremetía entre sus declaraciones y sus fotografías. Pensaba en la forma que tienen algunos de buscar, a toda costa, “su anhelado 10, 15, 20 por ciento”.

¿Nuestros representantes se deben a nosotros, los electores, o se deben a los otros, a los que poseen el dinero, a los inversores? En definitiva, ¿seguirán determinando los “rentistas”el tipo de política que un gobierno debe de seguir?

Aún con toda la rudeza de lo que dice y de la forma de decirlo, este tipo de inversores (antiguos caciques… hoy empresarios modelos), con sus euros han controlado votos. Sabemos que ellos no mirarán jamás por el bien común sino que se preocuparán única y exclusivamente por su propio beneficio, mandarán el dinero allá donde les sea más rentable, sin importarles el sentido que estén tomando las medidas adoptadas. Basta ver cómo se deshacen de sus negocios (la Cementera Balboa en Zafra es un ejemplo). Ellos tratan de condicionar al Gobierno para que haga lo que ellos quieren y se marcharán cuando ya no les convenga, dejándonos con las medidas ya tomadas y con las consecuencias para los demás. En ocasiones, esas consecuencias, son desastres ambientales de proporciones insospechadas.

Creo que para “escudriñear el mundo real y el virtual en busca de inversiones” hay que hablar así:

“Si la respuesta del Ministerio de Medio Ambiente es negativa para la refinería, cañones a las calles. Nos enfrentaremos a esa decisión con uñas y dientes y defenderemos ante los tribunales y hasta la última peseta que tengamos a este proyecto, porque es técnicamente impecable”.

Así es como habla un hombre que cree que el progreso escondido tras el petróleo es el futuro para Tierra de Barros. Son las palabras que mejor definen a este nuevo conquistador, el pensamiento que emana de esas cuatro palabras no deja lugar a dudas, para él, esto es la guerra:

Cañones a las calles

Alfonso Gallardo, es el hombre que por fin ha hablado. Lo ha hecho en la prensa extremeña el 10 de febrero de 2012, casi siete años después de anunciado el proyecto por los políticos, y después de tres años y medio medio de presentado el expediente ante el Ministerio de Medio Ambiente (tres ministras socialistas Cristina Narbona, Ángeles Espinosa y Rosa Aguilar hayan pasado sin pronunciarse al respecto). Ahora, que el ministro popular Miguel Arias Cañete, se ha comprometido a que antes de fin de este mes de febrero el Ministerio de Agricultura se pronunciará definitivamente sobre la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

Ha roto su sepulcral silencio porque cree que “si la Junta quiere. Este proyecto está en manos del presidente Monago. Es un asunto político, no técnico. Si él quiere, en el ministerio sale adelante. Y yo confío en él”. Corren nuevos vientos y él sabe que no debe ir contra el viento.

Ha dicho muchas otras cosas, para facilitar la labor las he entresacado de la prensa. A continuación las he ordenado conforme a los aludidos:

De Juan Carlos Rodríguez Ibarra (Presidente de la Junta de Extremadura de 1983 a 2007):

“Si hubiera seguido, la Refinería Balboa sería hoy una realidad. O habría dimitido”.

De Guillermo Fernández Vara (Presidente de la Junta de Extremadura de 2007 a 2011):

“Ha tenido pocos redaños”

“Zapatero dijo públicamente que apoyaba la refinería. Se encontró con el rechazo de sus ministras, pero se hubiera podido superar ese rechazo si desde Extremadura Vara hubiera presionado suficientemente”

Del PSOE:

Perdió la Junta de Extremadura por “no haber traído la refinería”

“Solo en impuestos la actividad de Balboa dejaría unos 2.500 millones de euros al año, la mitad del presupuesto regional” tanta importancia para su propio grupo “que la DIA positiva sería un cheque en blanco para el resto de empresas”

“Yo dudo de que el PSOE haya tenido voluntad de traer la refinería. Ha tenido tres años y medio para hacerlo y no lo ha hecho”

“No haber traído la refinería ha hecho que los socialistas perdieran las elecciones en Extremadura. Perdieron las alcaldías nada menos que de Almendralejo, Zafra y Los Santos de Maimona, tres de las poblaciones que más se podían beneficiar con esa industria. Ahí estaban los votos que le hubieran dado la mayoría”.

De José Antonio Monago (Presidente de la Junta de Extremadura desde 2011 hasta hoy):

“Si quiere Monago, habrá refinería”

“No doy importancia al anuncio de Monago de sacar a la Junta del accionariado. Sé que lo hizo como concesión a IU”

“Si la Junta quiere. Este proyecto está en manos del presidente Monago. Es un asunto político, no técnico. Si él quiere, en el ministerio sale adelante. Y yo confío en él”.

La prensa le preguntó:

-¿Cómo es eso?

“Porque es una decisión política. El partido que gobierna Extremadura es hijo del que gobierna en Madrid. Si el hijo quiere sale adelante. Monago tiene que jugársela, y yo confío en que lo haga”

Para Gallardo no hay objeciones técnicas al proyecto “después de 50 millones de euros gastados en las mejores consultoras mundiales, en los mejores especialistas, en un proyecto que ha recibido felicitaciones, en privado, de los técnicos del ministerio. Entonces estamos ante una cuestión política. Y esa cuestión política estoy seguro de que si el presidente Monago quiere, la resuelve”

 ”Confío en Monago porque no entendería que un político, como están las cosas y con el paro creciendo, perdiera la oportunidad de traer para su tierra un proyecto que va a crear miles de empleos, y que solo en impuestos va a dejarle cada año en esta región unos 2.500 millones de euros, que es la mitad del Presupuesto regional. Oponerse a esto sería una locura”.

-¿Pero tiene capacidad el Grupo para liderar ese proyecto?

“No estamos en las mismas condiciones financieras que hace siete años, pero me da igual ser el último mono en el accionariado con tal de que esta industria se quede en Extremadura. Nuestros socios, entre los cuales está Shell como socio tecnológico, confían en el proyecto sin ninguna duda. Que nadie lo dude: a la Refinería Balboa no le faltarán inversores porque es un gran negocio. Aun con ella a pleno rendimiento, España necesitaría importar gasóleo porque las refinerías existentes no podrían abastecer el mercado nacional. Además, para nuestro Grupo sería una bendición. Como un cheque en blanco. Es lo que nos dicen los bancos”.

Para analizar el caudal artillero del señor que está dispuesto a sacar los cañones a la calle y, ya de paso, felicitarlo por sus sinceras palabras, la PCRN dió una rueda de prensa el 14.02.2012 en Mérida:

Si quieres ver el artículo completo, lo puedes hacer aquí:

“Si la respuesta es no, cañones a las calles”

Alfonso Gallardo: “La refinería está en manos de José Antonio Monago. Si él quiere, la habrá”

 

El circulo que se cierra, de Barry Commoner [1]

SEGUNDA LEY DE LA ECOLOGÍA:

La Naturaleza sabe lo que se hace

 A juzgar por mi experiencia, este principio tropezará probablemente con una resistencia considerable, pues parece contradecir una idea profundamente arraigada sobre la competencia única de los seres humanos. Uno de los rasgos más influyentes de la tecnología moderna es la noción de que ésta tiene por objeto “mejorar la Naturaleza”: proporcionar alimentos, vestidos, cobijo y medios de comunicación y de expresión superiores a los que puede encontrar el hombre en el mundo natural. Dicho en pocas palabras: la tercera ley de la Ecología sostiene que todo cambio importante realizado por el hombre en un sistema natural resultará, probablemente, perjudicial para el sistema. Esta afirmación es bastante exagerada; sin embargo, yo creo que tiene muchísimo mérito, si es comprendida en un contexto adecuadamente definido.

Me parece conveniente explicar este principio por medio de una analogía. Supongamos que abre usted la tapa posterior de su reloj, cierra los ojos e introduce la punta de un lápiz en la maquinaria puesta al descubierto. Casi siempre estropeará el reloj. Sin embargo, este resultado no es absolutamente seguro. Existe una posibilidad finita de que el reloj estuviese desajustado y de que la introducción del lápiz produzca casualmente el cambio exacto necesario para ajustarlo. Sin embargo, este resultado es sumamente improbable. En seguida nos preguntamos: ¿por qué? Y la respuesta salta a la vista: en el reloj existe una considerable cantidad de los que los tecnólogos actuales llaman “investigación y desarrollo”. Esto significa que, en el curso de los años, numerosos relojeros, cada uno de ellos instruido por un predecesor, han estudiado una enorme variedad de sistemas minuciosos para observar los relojes, descartando los incompatibles con el funcionamiento total del sistema y conservando los mejores. En efecto, el mecanismo del reloj, en su estado actual, representa una selección muy restringida, entre una enorme variedad de combinaciones posibles de las partes integrantes, y una organización singular de la obra de relojería. Cualquier cambio realizado al azar en el reloj vendrá a sumarse, con toda probabilidad, a los numerosos ensayos inútiles o perjudiciales efectuados en el pasado y rechazados como tales. Podríamos decir, como ley de relojería, que “el relojero sabe lo que se hace”.

En los sistemas biológicos ocurre algo parecido y que tiene gran importancia. Es posible provocar una serie de cambios casuales y sucesivos en un ser vivo, tratándolo de todas con ciertos agentes, como los rayos X, que aumentan la frecuencia de todas las mutaciones que han sido observadas-aunque raras veces-en la Naturaleza y que, por ello, pueden considerarse como cambios posibles. Lo importante, para nuestro objeto, es la observación universal de que, cuando la frecuencia de las mutaciones es aumentada por los rayos X o por otros medios, casi todas éstas resultan perjudiciales para el organismo, hasta el punto de que la mayor parte de ellas pueden incluso matar al propio organismo antes de que esté plenamente formado.

En otras palabras, el organismo vivo, como el reloj, saldrá caso indefectiblemente perjudicado si se lo obliga a soportar un cambio casual en su organización. Y, en ambos casos, la explicación es la misma: una enorme cantidad de “investigación y desarrollo”. En efecto, detrás de cada ser vivo hay dos mil o tres mil millones de años de “investigación y desarrollo”. En todo este tiempo se ha producido una pasmosa cantidad de seres vivos individuales, cada uno de los cuales ha dado oportunidad de ensayar la conveniencia de algún cambio genético al azar. Si este cambio es perjudicial para la viabilidad del organismo, lo más probable es que éste muera antes de poderlo transmitir a las futuras generaciones. De esta manera, los seres vivos han acumulado una compleja organización de partes compatibles; las posibles combinaciones que eran incompatibles con el conjunto quedaron borradas en el largo transcurso de la evolución. Así, la estructura de un ser vivo actual o la organización de un ecosistema actual natural serán probablemente “las mejores”, en el sentido de que fueron despojadas de los componentes perjudiciales hasta el punto de que cualquier forma nueva sería, casi con toda seguridad, peor que las existentes.

Este principio es particularmente aleccionador  en el tiempo de la química orgánica. Los seres vivos están formados por muchos miles de compuestos orgánicos diferentes, y en ocasiones se cree que al  menos algunos de éstos podrían mejorarse si fuesen sustituidos por alguna variantes, realizada por el hombre, de la sustancia natural. La tercera ley de la Ecología sugiere que la introducción artificial de un compuesto orgánico que no existe en la Naturaleza, sino que es confeccionado por el hombre-que le otorga un papel activo en un sistema vivo- resultará probablemente perjudicial.

Esto se debe al hecho de que las variedades de sustancias químicas que se encuentran actualmente en los seres vivos son muchísimo más limitadas que las variedades posibles. Ejemplo impresionante de ello es que si se fabricase una molécula de cada uno de los tipos posibles de proteínas, pesarían, todas juntas, más que el universo observable. Es pues, evidente que hay un número fantásticamente enorme de tipos de  proteínas que no son elaborados pro las células vivas. Y, partiendo de lo que acabamos de decir, debemos llegar a la conclusión de que si muchos de estos tipos posibles de proteínas se formaron alguna vez en ciertos seres vivos particulares, resultó que eran dañinos y fueron rechazados por medio de la muerte del ser objeto del experimento. De modo parecido, las células vivas sintetizan ácidos grasos (un tipo de molécula orgánica que contiene cadenas de carbono de varias longitudes) con números pares de átomos de carbono (por ejemplo, 4, 6, 8, etc) pero nunca impares. Esto parece indicar que las cadenas de esta última clase fueron ensayadas alguna vez con mal resultado. Análogamente, los compuestos orgánicos que contienen átomos ligados de nitrógeno y oxígeno son sumamente raros en los seres vivos. Esto debería ser, para nosotros, una advertencia de que la introducción artificial de sustancias de este tipo puede resultar peligrosa. Y lo es, en realidad, pues tales sustancias suelen ser tóxicas y carcinógenas. Por mi parte, me inclino a suponer, habida cuenta de que el “DDT” no se encuentra en la Naturaleza, que, en algún lugar y en algún tiempo pasado, alguna célula desgraciada debió sintetizar esta molécula…, y murió.

Uno de los hechos más chocantes de la química de los sistemas vivos es que, pro cada sustancia orgánica producida por un organismo vivo, existe, en algún punto de la Naturaleza, una enzima capaz de destruir aquélla. En efecto: ninguna sustancia orgánica se sintetiza, a menos que haya algo capaz de destruirla; de este modo, el “reciclaje” se hace forzoso. Por ello, cuando el hombre sintetiza artificialmente una nueva sustancia orgánica-con una estructura molecular que se aparta sensiblemente de los tipos existentes en la Naturaleza-, lo más probable es que no exista ninguna enzima destructora y aquel material tienda a acumularse.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, creo que sería prudente mirar todos los productos químicos orgánicos confeccionados por el hombre, que no se encuentren en la Naturaleza y que ejerzan una vigorosa acción sobre cualquier organismo, como potencialmente peligrosos para las otras formas de vida. Prácticamente, esto significa que todos los compuestos orgánicos de fabricación humana que tengan alguna actividad biológica, deberían ser manejados como manejamos las drogas, o, mejor dicho, como deberíamos manejarlas: prudentemente y con gran cautela. Como es natural, esta prudencia o cautela es imposible cuando tales sustancias se producen a razón de miles de millones de kilos y se difunden ampliamente por el ecosistema, donde pueden alcanzar y afectar a numerosos organismos que no son observados por nosotros. Sin embargo, esto es precisamente lo que hemos  hecho con los detergentes, los insecticidas y los herbicidas. Los resultados, con frecuencia catastróficos, refuerzan considerablemente la opinión de que “la Naturaleza sabe lo que se hace”.

 

Notas:

[1] Barry Commoner, El circulo que se cierra, Ed. Plaza & Janes, Barcelona 1978.

reverberación (el circulo que se cierra II)

AL FINAL, TODO TERMINA EN SU SITIO

Llevo un tiempo sin actualizar… y han ocurrido cosas, algunas importantes para este trabajo y para el futuro de mucha gente de Tierra de Barros. En otras ocasiones he hablado de los 11 imputados, ahora ya son 11…

El 09/02/2012 la PCRN colgó un vídeo con el siguiente texto:

El vídeo que vais a visualizar a continuación se ha obtenido de la grabación casera en VHS de los informativos locales de TeleVillafranca.

En él aparece el alcalde de la localidad, Ramón Ropero, haciendo unas declaraciones durante la celebración del V Centenario del Quijote en la Casa de la Cultura, el 30 de septiembre de 2005, un día después de la celebración del pleno municipal en el que acusó a 11 vecinos de atentar contra la autoridad, pidiendo un total de 64 años de cárcel. Seis años después, la Audiencia Provincial de Badajoz, declara ABSUELTOS a todos imputados.

Difundimos este vídeo con la finalidad de recordar cuál ha sido la acusación pública y la consecuente presión social a la que han sido sometidas las personas imputadas y al colectivo que los aglutina, la PCRN, durante estos seis años de duro proceso judicial.

Después de ver el vídeo, me he puesto a leer los dos comentarios que han colgado:

refineriano ): Así se hace: aprovechar un acto cultural para insultar a ciudadanos, que como quijotes, se atreven a disentir, a manifestarse pacíficamente, a decir lo que piensan: que el proyecto de una refinería en Tierra de Barros es del todo insostenible. Pero este alcalde utiliza el insulto desde su púlpito y denuncia al voleo a personas inocentes, como así lo refleja la sentencia. Se coge antes a un mentiroso que a un cojo, y a ti, Ropero, se ha visto todo. Dimisión!!!

plin4 ): Tan farsa comu la puesta en escena de la emagin d´atrás, mu apropiau el dibujinu.

Es impresionante ver cómo mira la gente, me refiero a la capacidad visual de plin4. Él, sabiamente, mientras escucha el discurso, se fija en ese “dibujinu” de El Quijote, un dibujo que desde detrás del Señor Alcalde ilustran sus palabras cuando denuncia a 11 ciudadanos, una escena sobre uno de los muchos apaleamientos que Don Alonso de Quijano, acompañado siempre de Sancho Panza, sufrió en su lucha contra los molinos refineros de su tiempo. Creo que lo captado por plin4 es el inicio de la burda maniobra de propaganda montada para desprestigar a unos ciudadanos. Plin4 nos viene a decir que el escenario elegido no era casual, que ese escenario fue buscado como un atrezzo más de la cortina de humo que esos días se estaba desplegando, una maquinaria de propaganda creada para criminalizar a un movimiento ciudadano que tomaba el espacio público para decir:

“nosotr@s también somos el pueblo

De ahí, que el Señor Alcalde pida -a los que no quieren el proyecto refinero- que si no les gusta el regalo -que durante los próximos 50 años va a hipotecar su tierra-, se vayan de su “pueblo”.

¿La propaganda cómo una de las bellas artes?… “repite una mentira mil veces y terminará siendo la verdad“.

¿Ironías del destino?… tal vez sea sólo éso, el destino.

 

El circulo que se cierra de Barry Commoner [1]

SEGUNDA LEY DE LA ECOLOGÍA:

Todo debe ir a alguna parte

En realidad, esto no es más que la confirmación, un tanto informal, de una ley básica de la Física: que la materia es indestructible. Aplicada a la ecología, esta ley recalca que, en la Naturaleza, no existen “desperdicios”. En todo sistema natural, lo que se expulsa por un organismo como desperdicio, es tomado por otro como alimento. Los animales expelen bióxido de carbono como desperdicio respiratorio; pero el mismo constituye una sustancia nutritiva esencial para las plantas. Las plantas desprenden oxígeno, y éste es utilizado por los animales. Los desperdicios orgánicos de los animales sirven de alimento a las bacterias de la putrefacción; y los desperdicios de éstas, materias inorgánicas tales como nitratos, fosfatos y bióxido de carbono, se convierten en alimento de las algas.

Un persistente esfuerzo en contestar a la pregunta “¿ Adónde va?”, puede suministrarnos una cantidad asombrosa de informaciones valiosas sobre un ecosistema determinado. Consideremos, por ejemplo, el destino de un artículo casero que contenga mercurio, sustancia que, según se ha descubierto recientemente, produce serios efectos en el medio. Alguien compra una batería que contiene mercurio, la utiliza hasta que se gasta y, después, la “tira”. Pero, ¿adónde va a parar en realidad? Primero es recogida por su carro de la basura, desde el cual va a parar a un incinerador. Aquí, el mercurio se calienta, se convierte en vapor y es expulsado por la chimenea del incinerador; y el vapor de mercurio es tóxico. Este vapor es arrastrado por el viento y, más pronto o más tarde, devuelto a la tierra por la lluvia o la nieve. Si va a parar, pongamos por caso, a un lago de montaña, el mercurio se condensa y se hunde hasta el fondo de aquél. Las bacterias actúan sobre él y lo convierten en metilo de mercurio. Éste se disuelve y es absorbido por un pez, y como no se metaboliza, el mercurio se acumula en los órganos y la carne del pez. Después, el pez es pescado y comido por un hombre, y el mercurio se deposita en los órganos de éste, para los cuales puede ser perjudicial. Y así sucesivamente.

Ésta es una manera eficaz de trazar un camino ecológico. También es un modo excelente de contrarrestar la noción dominante de que todo lo que se considera inútil “desaparece” simplemente cuando es arrojado. Nada “desaparece”; sólo cambia de sitio, pasando de una forma molecular a otra y actuando sobre los fenómenos vitales de cualquier organismo en que se aloje durante un tiempo. Una de las principales razones de la crisis actual del medio ambiente es que grandes cantidades de materiales han sido extraídas de la tierra, convertidas en nuevas formas y tiradas, sin tener en cuenta que “todo va a parar a alguna parte”. Con demasiada frecuencia resulta de ello la acumulación de peligrosas cantidades de materiales nocivos en sitios que, por naturaleza, no les corresponden.

 

Notas:

[1] Barry Commoner, El circulo que se cierra, Ed. Plaza & Janes, Barcelona 1978.

 

 

Baja la renta agraria en España mientras sube en la UE

La Renta Agraria en términos corrientes en España ha experimentado en 2011 un descenso del 3,4% respecto al año anterior, llegando a los 22.181,1 euros. Dado que se ha registrado un descenso del 4,5% en el volumen de trabajo de la agricultura expresado en UTAs (Unidades de Trabajo Año), la renta agraria en términos corrientes por UTA ha aumentado en un 1,2% hasta los 25.127 €.

Al aplicar un deflactor del PIB del 1,5%, el valor del Indicador A (valor de la Renta Agraria en términos constantes por UTA) registra una caída del 0,3%, reduciéndose hasta los 12.095 €.
Sin embargo, este mismo indicador a nivel de la UE-27 experimentó un aumento del 6,7% en el mismo periodo.
Los precios básicos agrarios han experimentado un aumento del 3,7% en valor, si bien, han sido los ganaderos los que han registrado la mayor subida (10,4%), mientras que los vegetales solo se han incrementado en un 0,1% en valor.

En producción vegetal, destacan los incrementos de precios experimentados por los plantas forrajeras 18,6%, vino 8,8%, plantas industriales 6,8% y cereales 6,6%, frente a los descensos en hortalizas (-14,3%), patata (-12,7%) y aceite de oliva (-5,1%).

En producción animal, el incremento del valor se debe al comportamiento positivo de todos los precios: aves (+18,1%); ovino caprino (+9,6%), vacuno (+6,3%); huevos (+4,8%); leche (+4,9%) y porcino (+4,2%).
Aunque precios y subvenciones han subido en 2001 con respecto a 2010 (éstas últimas en un 0,7%), los consumos intermedios también se han incrementado (+12,3%), como consecuencia de un descenso en cantidad del (-1,9%) y un incremento en precios del 14,4 %, especialmente en fertilizantes 20,1%; energía y lubricantes 17,7%; piensos 15,6%.

reverberación (materiales de viaje V)

PCRN con CAMPO ADENTRO en la GRAN URBE

Nota informativa de la PCRN sobre la jornada de 13 y 14 de diciembre de Campo Adentro en La Casa Encendida de Madrid, publicada originalmente en la web de PCRN:

 

27/12/2011 – Plataforma Ciudadana Refinería No

El pasado miércoles, 14 de diciembre de 2011, estuvimos en La Casa Encendida de Madrid acompañando a nuestro amigo Isaías Griñolo en la presentación de su trabajo reverberación para el proyecto Campo Adentro.

Como ya sabéis, Isaías llegó a nosotros con el objetivo de mezclarse durante más de dos meses y crear una obra artística sobre la realidad del mundo rural en el que se ha integrado. Si queréis haceros una idea del proceso seguido por el artista, podéis consultar el blog que ha ido elaborando para el proyecto, una buena forma de aterrizar en una problemática que ha generado, por ahora, siete años de intensa actividad reivindicativa y ciudadana.

Nos presentamos a la cita con las incertidumbres que se crean por la propia experiencia vivida, sobretodo al contemplar las contradicciones que para nosotros el propio proyecto aparenta presentar, como es el hecho de ser una iniciativa en la que participan el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Cultura entre otros organismos oficiales, o el hecho de ser “La Casa Encendida” de Caja Madrid, la institución que acogió la jornada de presentación el 13 y 14 de diciembre… pero, como aprendimos más tarde, “son brechas”… o espacios del “otro” a los que hay que ir para visibilizar nuestra lucha, grietas por las que colarnos desde las que actuar en las posiciones del NO A LA REFINERIA.

Cuando llegamos, nos dirigimos al patio central, un espacio compartimentado para acoger cada día a cinco de los diez proyectos artísticos que esta edición de “Campo Adentro” contempla, un programa de residencias en el medio rural por el que el artista llegó hasta nosotros. Allí estaba Isaías, montando su espacio, ordenando papeles, colocando fotografías, camisetas, carteles, folletos, banderas, pancartas, una pequeña proyección con montajes y hasta un buen pedazo de chapapote recogido recientemente en una de la playas del entorno de Doñana… un mojón negro de petróleo (de unos 10 ó 15 kilos) que después supimos era uno de los que salen en las costas de Doñana a causa de la rotura de la monoboya de Cepsa de 2009.

Frente al resto de creaciones artística, ésta parecía un tenderete, algo que los críticos artísticos más ortodoxos despreciarían como arte al no ser una obra de enmarcar o colocar en una rotonda. Pero esta obra, llamada reverberación, pretende plasmar los ecos, los sonidos, aquéllo que queda de nuestra historia antirefinera. Como dice el propio Isaías:

“mostrar los restos de la batalla… la reciente historia de Tierra de Barros que, algunos, desde el poder, se empeñan en no contar… materiales cuyo destino debe ser los archivos municipales de los pueblos que han luchado para que su tierra siga libre del monstruo refinero”.

Durante la mañana ayudamos a terminar de colocar los materiales. Mientras, no cesaba el devenir personas que se acercaban a contemplar todas las obras. Observé que quienes paraban en el espacio de reverberación, hacían un pequeño recorrido por nuestra historia y se llevaba una idea completa de la problemática acontecida en nuestro entorno (refinería, tubo de petróleo, imputados, abuso de poder, depredación empresarial, caciquismo, propaganda mediática, acción ciudadana…) algo nada fácil de realizar, debido a la cantidad de hechos y actuaciones acontecidas durante todo este tiempo.

Después de comer y disfrutar de un corto receso, aprovechamos para quedar con amigos y compañeros de la lucha antirefinera, nos dirigimos a nuestro espacio para recibir a los visitantes y atenderlos en todas las cuestiones que plantearan. Numerosas, variadas y enriquecedoras fueron las conversaciones que se generaron en ese tiempo programado, pues se compartieron experiencias e ideas.

La jornada se cerraba con una presentación de las obras y un debate, a modo de mesa redonda entre los organizadores del proyecto, varios catedráticos del mundo artístico, los creadores residentes, los colectivos de acogida y con la participación final del público asistente en general.

Fue rico y diverso el debate que allí se generó, pero sin duda, el ejemplo de la situación de Caja Madrid en Refinería Balboa y su doble juego con obras como La Casa Encendida, centró el devenir final de la conversación. “El arte desvirtúa la política” fue la frase que hizo condicionar el resto del encuentro. Visiones conceptuales artísticas se mezclaban con las experiencias vividas, generando un diálogo muy interesante que por desgracia se vio limitado por el tiempo disponible, aunque imaginamos que serán los organizadores quienes profundicen en lo allí tratado en esta primera jornada de presentación de Campo Adentro.

Un pequeño concierto acompañado de una copa de vino (nuestro ecológico de la cooperativa CAVE se sirvió junto a uno de Ribera del Duero y por lo que pudimos observar triunfaron en el paladar del público), fueron el broche final a las jornadas de Campo Adentro. Multitud de asistentes aprovecharon el ambiente distendido para felicitar a Isaías por plasmar la lucha de la Plataforma Ciudadana Refinería NO y a la vez que mostrar su apoyo a nuestro colectivo. El público se interesó por el estado actual del proyecto refinero, así como por la situación de los imputados.

Queremos agradecer a la organización de Campo Adentro su acogida en este proyecto, una iniciativa que consideramos vital para el análisis de la problemática del mundo rural desde un punto de vista artístico, y a Isaías por su entrega, trabajo y afecto para con todos nosotros.

 

Algunas señales

Este recorrido extramuros por viejas cabañas, montes y animales comenzó con una invitación de Campoadentro y una localización en el pueblo de Almonaster la Real -en la Sierra de Aracena. Pensé que ante esa invitación abierta -sin motivo previo ni lugar-  lo mejor sería trabajar por alguna necesidad que se diera en el pueblo, trabajar para resolver la necesidad pero también para tomarla como punto de partida real desde el que pensar en algunos asuntos planteados en las cuestiones lanzadas por Campoadentro. Esa necesidad concreta no apareció ni se encontró, así llegué por primera vez al pueblo tratando de dar con las señales de un trabajo posible. El encuentro con el grupo de construcciones abandonadas del cerro de la mezquita tomó rápidamente sentido, la extrañeza y naturalidad de su posición, sus formas y medidas, daban cuenta de una profundidad trabada en el tiempo.

Se ha tratado este tiempo de algo así como estar atento, se ha tratado entonces más de estar que de ser. Hacer del proyecto una escucha más que una propuesta, poder darle un poco de tiempo a todo para que se pudiera formar una suerte de relato. Y en paralelo a este relato comenzaron a aparecer señales por todas partes. El trabajo trata también de decantar algunas de ellas.

La tabla de Fra Angélico -Theibade- está pensando en un lugar similar al de esta propuesta. Su visión hace avanzar sustancialmente ésta. Presenta una situación de extraña sintonía, las laderas de un monte,  y pequeñas construcciones diferentes pero atravesadas por ese mismo impulso común, caminos y animales; los eremitas pueblan este monte, cada uno es diferente. Acercándonos vemos cómo ordeñan una cierva, o dan la mano a un osezno, los animales comparten el espacio. El eremita trae consigo la idea de soledad, pero también el encuentro real con las cosas mismas, estos eremitas están en el mundo con toda su completud,  solos pero en compañia, todo alrededor contiene la misma importancia, todo se acompaña.

He dibujado varias veces la situación del cerro para entenderla y ver cómo estas construcciones se enlazan y a su vez son indivisibles de la mezquita y plaza de toros. Son parte del antiguo poblado medieval, pegadas a la muralla en extramuros,  sus piedras se han montado y desmontado en varias formas diferentes desde su fundación, pero eso no se cuenta en ningún mapa. En estos primeros dibujos de cuaderno se constata lo que hay, y parece que sea ya suficiente, el proyecto es entonces una lectura atenta, la toma de conciencia del mecanismo que aquí está en marcha. Estas construcciones, algunas más o menos caídas, otras sin cubiertas, son hermosas ya, tal y como están, no hay ningún retoque sobre ellas, son un extraño encuentro entre lo salvaje y lo meditado. Ofrecen la posibilidad de un paseo de señales, un lugar arqueológico, sin cartelas, sin luces, sin museo.

Cuando el pasado está tomado por la organización del poder y su aparato estas cosas es lo que nos queda como arqueología a los pobres, esto es lo que podemos investigar, decía Ángel, un apasionado antropólogo de las trincheras de la guerra y de los mojones de la caminería medieval. Arqueología de la pobreza.

A uno le dan ganas de irse a vivir allí al cerro.

Si acaso se podría tratar de concretar una operación de síntesis, un ensayo. Qué forma construída sería posible a partir del relato, de lo que se ha ido vinculando poco a poco en este cuaderno. Una operación posible sería la de levantar una cubierta, pero no tanto para habilitar un espacio, sino una cubierta que sobrevolara por encima de algunas de estas estancias dando a ver las relación que las atraviesa, haciendo aun más conjunto, dando a ver la extraña comunidad. Quizá la materia de la cubierta pueda registrar la forma de la vida que allí se dió. Sería bonita la idea de volver a traer a los animales al cerro,  que corrieran de nuevo y descansaran entre esas construcciones humanas. El lugar tomado por todas esas testuces, el registro de las testuces: el lugar donde poder poner la mano también si acaso un humano, la superficie de contacto del encuentro posible.

Imagino al cro-magnon moldeando el cuerpo del animal sobre la piedra irregular. Esa gruta es en realidad un pasaje, y no el refugio de los humanos frente a las bestias. La Grotte Chauvet era el refugio del oso cavernario y de otras fieras, sus pisadas y zarpas están marcadas por toda la roca. A esa misma gruta entraba el cro-magnon y trazaba con carbón un relato de bestias, no sabemos si aprovecharía su ausencia o cómo lo lograría. Las figuras marcadas sobre la piedra están encadenadas en su movimiento, recorren la gruta más de cuatrocientas figuras y dieciseis especies, como un desplegado de los contactos de Muybridge. Protocine.

Cuentan que en el Paleolítico se daban dos fenómenos que conducían toda la actividad del cro-magnon, eran la  permeabilidad y la fluidez, asi han denominado a la capacidad del espíritu para pasar de unos seres a otros y a su vez a lo que hoy llamamos inerte.

 

En este tiempo también hemos estado investigando sobre moldeos, prototipado de  formas hechas con espuma.  Es inevitable pensar en el trabajo que está haciendo Leticia con todo esto. Tratar de dar con una forma del movimiento, trazando catenarias, y encofrando la espuma con algo fungible.

Habíamos subido juntos al cerro ya varias veces -Angelita, Eloy y Miguel-, quienes entre otros han dado forma a este relato. Ellos son algunos de los muchos vecinos que legalmente poseen estas viejas cabañas, pero no su tierra, suelo que hoy se llama público. La ley decía: el que coloca las piedras adquiere el derecho. Esta situación guarda una posibilidad: releer la situación desde la idea de tierra comunal. Esta última vez subimos con unas lonas grandes, unos palos y bastantes aparejos, también con una colección de las fotos que han ido formando este relato. Hicimos pruebas de resistencia y de medida. El paseo de una cubierta que se movía por todo aquello sostenida por varias manos, y extendiéndose sobre los recintos medio en ruinas acogía en el mismo gesto el recuerdo de lo que aquello había sido y de lo que ahora se barrunta.

Quizá se pueda hacer un cine. Una imagen fugaz, una superficie de cuerpos en movimiento. Carne y piedra. Quizá se pueda aprender de lo que encierran los aparejos, de todas esas casas de los vecinos,  de los dibujos de este relato hechos por varias manos. Algo que devuelva alguna forma material a todas estas señales.

Carne y piedra

El trabajo siguió tratando de encontrar qué tipo de relaciones habían sido capaces de establecer estos vecinos y los animales. Este toro recibía la visita de Dulce todas las tarde, Romualda sonríe junto a los cerdos. No quedan muchas fotos en las casas, hubo una costumbre extendida de quemar las imágenes propias  cuando uno sentía de cerca la muerte, Gregoria, que tiene más de noventa años, atiza el fuego de la lumbre, hace ya muchos años que quemó en esa candela sus fotos, no fuera luego a hacer alguien algo con ellas cuando ella faltase. Esta constumbre quizá comenzó en medio de la guerra civil, muchos vecinos fueron represaliados y las imágenes guardadas eran una fuente de problemas, así que las empezaron a quemar.

Abre Sennet su trabajo Carne y Piedra: He intentado comprender cómo estos problemas relacionados con el cuerpo han encontrado expresión en la arquitectura, en la planificación urbana y en la práctica de la misma. (…) El cuerpo se mueve pasivamente, desensibilizado en el espacio, hacia destinos situados en una geografía urbana fragmentada y discontínua. (…) Hoy en día, el orden siginfica falta de contacto. Intenta comprender cómo esa promesa se ha hecho y se ha roto en un lugar concreto: la ciudad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En lo alto del cerro muchas de las cuadras y majadas están llenas de cosas, trastos viejos, o pequeños tesoros. Miguel saca de la oscuridad una piedra, a simple vista no parece particular, mientras le pasa la mano por encima va contando cómo se la encontró allí enterrada al remover la tierra para abrir un cortafuegos. La piedra tiene dos lados, separados por un borde bien delineado. Le da una palmada fuerte en la cara superior y nos advierte que es una testuz,  con el arranque de las orejas en la línea de borde. La testuz es la frente en los burros y caballos y la nuca en otros animales como el toro, es la parte más expuesta al contacto de la mano humana.

Pasé una noche por delante del pequeño matadero, las puertas estaban abiertas y la luz encendida. La entrada estaba llena de cazadores, en medio de un charco de sangre arrastraban cuerpos de jabalí y de ciervo, a éstos les costaba voltearlos, agarrándoles de las patas delanteras, haciendo un pequeño baile antes de cortarles la cabeza. En medio de esta escena lo que más sorprendía eran los ojos abiertos de todos esos animales, los ojos de lo salvaje por los que antes entraba lo abierto tenían la apertura vacía, relajada, después del instante preciso en que un cuerpo es abandonado por el impulso vital, y expira. Había un gran silencio, el olor era fuerte. Los jabalís colgados humeaban vapor todavía.

Toda la tierra por aquí está en pendiente, las pequeñas construcciones que puntean la tierra se les llama montes, -aquellas que parecen recoger y guardar la energía que de otra manera se desparramaría por la ladera- , salir a esos bosques de caza y volver con lo que circula y corre por ellos se llama montería.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aparejos. Mediaciones

Pienso en el significado de aparejo, y en cómo guarda consigo la idea de dispositivo de mediación. Son los palos y las velas que se exponen al viento para ponerse en movimiento, son también los utensilios de pesca. En construcción son las disposiciones y  la traba de los materiales para sostener una estructura. El talabartero moldea y cose aparejos en tela que se adaptan a la cabeza o al lomo de las bestias para cargar, arar o montar al animal. Le he pedido a Miguel que me cuente cómo se cosen y se colocan los aparejos, para explicármelo se los ha puesto encima de su cuerpo, me ha sorprendido el espacio vacío entre el aparejo y su rostro, ese vacío es la distancia que le separa del burro, pero en ese instante había algo que les aproximaba. Los aparejos median entre el humano y el animal. Luego son los aperos los que voltearán los surcos, así que éstos medien entre el animal y la tierra. Qué dificil le resulta al humano el encuentro directo con las cosas. Espectadores, siempre a distancia del espectáculo, percibiendo el mundo ya interpretado, pero jamás lo abierto.

Hablo con un amigo del deseo de tener algún animal con el que salir a nadar, quizás un visón sea algo no demasiado extravagante. Parece que de este modo pudiéramos prolongar nuestra sensibilidad en el otro cuerpo, casi sentir la motricidad y la viveza de la que carecemos. Eso ocurre en cierta forma al ver volar a las aves, aunque no las poseamos. Los animales se han representado antiguamente siempre de perfil, en la dirección de su forma, de su avance, como un vector, un canal; parece ser que antes era bien extendida la idea de que eran vehículos para conectar con la naturaleza. En unas cartas que escribió Rilke en su estancia en España se da cuenta de lo fácil que nos resulta captar en nuestro interior la voz de los pájaros, hasta hacer posible que el mundo entero se torne en nosotros espacio interior, porque sentimos que el pájaro no hace distinción entre el corazón suyo y el corazón del mundo. Son tan diferentes los efectos con el medio que hablar de los animales es tanto como no haber definido nada. Las clasificaciones de la ciencia han conseguido la racionalización de aquello que nos cuestiona, alejándolo, neutralizándolo. Destinados así a los placeres de la caza, la equitación o la cocina. Frente a esto cabría hacerse la pregunta de si es posible establecer algún tipo de relación más justa con los animales, menos engañosa y desequilibrada. Cabría también preguntarse si es posible hacer de nuestro entorno un lugar más conectado con lo abierto. Si algo de las formas que nos rodean – aquellas que construimos- puede aprehender de ese otro algo animal.

Si ese animal que seguro avanza hacia nosotros
en otra dirección tuviera una conciencia como la nuestra
nos haría cambiar de rumbo con su transformación.
Pero para él su ser es infinito,
incontrolado y sin visión de su propio estado,
puro, al igual que su mirada hacia delante.
Y donde nosotros vemos futuro, ahí él lo ve todo
y se ve en todo y a salvo para siempre.

reverberación (materiales del territorio V)

LEVIATÁN en EXTREMADURA II


¡qué diablos! no lo llaméis oleoducto tan siquiera,

no vaya alguien a creerse que eso de ‘óleo’

tiene algo que ver con el rico y santo aceite de los olivos,

sino ‘tubo de petróleo’

Agustín García Calvo

 

Quizá, la mayor arma de destrucción masiva que hoy tiene el poder sea la información que, como adormidera, nos suministra a través de sus medios de comunicación. Agustín García Calvo los llama de “desinformación”. Desde hace ya años, creo que la matización es del todo acertada, y además cuando se trata de megaproyectos esa arma tiene infinidad de ramificaciones.

Los materiales que siguen son dos lecciones del admirado profesor, herramientas que deben servir para ese necesario trabajo diario de desmontaje del lenguaje de quienes quieren poner la Refinería Balboa. Trabajos de vaciamiento que día a día debo ir metiendo en reverberación.

El primero es un extracto de un video que circula por internet sobre el discurso que Agustín García Calvo dio el 26 de mayo de 2011 en la Puerta del Sol; el segundo es un revelador texto sobre la palabra OLEODUCTO, texto que escribió para alentar a la gente que lucha en Tierra de Barros contra el monstruo refinero.

 

1.- EL LENGUAJE

 

2.- TUBO DE PETRÓLEO

Protestas domesticadas

Agustín García Calvo

 

Y así también vosotros, amigos de la Tierra de Barros, que la riqueza de vuestras tierras, vinos, industrias y artes que de ahí salgan es, desde luego, mucho más cierta que la que los consorcios petrolíferos os prometen por dejaros atravesar en línea recta, y que el agua preciosa de vuestros cultivos se dedique a refrescar los calentamientos de una refinería…

Son unos avisos para las gentes todavía vivas, cada vez más numerosas a pesar de todo, que sienten en sus carnes el destrozo y la paste de tierras y vida que produce este régimen al servicio del movimiento del dinero, pero que luego, por el afán mismo de que su protesta sea realista y de demostrar que están al tanto, se ven obligados a adoptar el lenguaje de los Medios y de la Ciencia que sirve al Régimen, con lo cual han conseguido ya que la propuesta quede asimilada a la corriente informativa dominante y pierda la viveza y furia del dolor y la indignación de que nacía.

Al que no le basta con sentir la miseria de la condena a la gasolina y a la autopista con que nos cargan, ahí mismo, en campos y ciudades, y tiene que acudir, para levantarse contra ella, al estudio de lo que el empleo de combustibles fósiles pueda influir, allá en los polos y el día de mañana, en el calentamiento de la atmósfera, ése se ha alejado de la indignación elemental y común que declara que el automóvil y su reata de consecuencias es un error y la gran plaga del siglo, y que no tienes que acudir a la Alta Información para darte cuenta de eso, porque está ahí ante tus narices y a la puerta de tu casa, y lo que eso pueda hacer con el cambio climático no es más que una floritura de lo que está haciendo ahí cerca y hoy mismo.

Lo mismo, si uno adopta inocentemente el Desarrollo Sostenible, ya con eso está abriendo entrada al enemigo (al gran dinero, enemigo de la gente), y está queriéndose olvidar de lo que eso que le queda de pueblo le dice en el corazón: que el Desarrollo tan sólo al Capital le hace falta para sostenerse y seguir con su obra funesta, y para la gente viva el Desarrollo, sin más apellido, es insoportable y distribuidor de muerte para los pueblos y las vidas.

Quien se entretiene discutiendo sobre un nuevo Plan de Educación de niños y muchachos y la noción de ‘ciudadanía’ remplazando a la ‘religión’, lo que está haciendo es colaborar (aunque sea sin darse cuenta, hombre) con la labor pedagógica y mortífera del Poder, ya que con ello distrae la atención y la ira de lo que cualquier ganapán o cualquier infeliz rapaz percibe: que en lo que ha de consistir el Nuevo Plan de Educación (llámese como quiera) es en conseguir que todos los educandos de la Superior a la Primaria tengan un ordenador personal para cada uno.

Y así también vosotros, amigos de la Tierra de Barros, más vale que no tiréis por el camino de defender vuestras tierras, los ricos vinos que estabais estos años haciendo nacer de ellas, vuestros pueblos y vuestras vidas o costumbres, con argumentos ecológicos y sensatos y ni siquiera económicos (que la riqueza de vuestras tierras, vinos, industrias y artes que de ahí salgan es, desde luego, mucho más cierta que la que los consorcios petrolíferos os prometen por dejaros atravesar en línea recta, y que el agua preciosa de vuestros cultivos se dedique a refrescar los calentamientos de una refinería), porque, si lo hacéis así, parecerá que estáis respetando la necesidad superior de ese oleoducto o de que haya oleoductos en el mundo: NO. En ésto no hay más defensa que el ataque: descubrir y declarar que eso del… (¡qué diablos! no lo llaméis oleoducto tan siquiera, no vaya alguien a creerse que eso de ‘óleo’ tiene algo que ver con el rico y santo aceite de los olivos, sino ‘tubo de petróleo’ o algo peor aún), que eso sólo es una necesidad para el Poder y la Empresa que ponga su fe en eso, pero que a las tierras, las gentes y las vidas no les hace falta para nada.

Negaros a creer en el Futuro que os quieren imponer como irremediable: lo demás, como se dice en el evangelio, se da por añadidura. (1)

 

Notas:

1.- Texto encontrado en: www.kaosenlared.net/noticia/extremadura-protestas-domesticadas

2.- Si quieres más textos de Agustín García Calvo puedes encontralos en:

http://www.editoriallucina.es/cms/agustin-garcia-calvo.html

Elegías. Lo abierto.

La distancia entre el humano y el animal se alarga cada vez más. Los habitantes de la ciudad han eliminado poco a poco a los otros seres que aun toleran nuestra presencia, sienten así una orgullosa repugnancia hacia las palomas. Benditas criaturas salvajes que osan permanecer y desafían con sus movimientos la ciudad planificada. La división jeráquica primera que dibuja al homo como una animal rationale, por encima los dioses, por abajo, los animales, continúa después estableciendo otras diferencias, como las de los hombres y las mujeres, los adultos y los niños, los civilizados y los salvajes.

La entrada a este jardín se abre a un mosaico circular rodeado de vegetación exhuberante; entretejido con árboles y trepadoras se aprecia una estructura calada que serpentea por el jardín tomando formas diversas, su interior está lleno de aves y en los tramos más grandes del aviario hay espacio suficiente para volar. En los pueblos el encuentro con el alma animal también se va reduciendo, Paco va resolviendo esta ausencia construyendo espacios donde compartir su tiempo con los cantos de los pájaros. La pobreza le abrió la inventiva, de ahí que haya ido ideando formas autoconstruídas, comenzó dibujando formas con el empedrado, ha seguido cubriendo así muchas de las calles de estos pueblos. Durante muchos años como casi todos aquí tuvo cabras, levantó para sus animales, entre las peñas, una hermosa cabaña a base de madera y chapa de bidones. Ya no vive de estos animales, pero no ha podido evitar traer algunas cabras serranas a esta cabaña, blancas y de cuernos contorneados, con ellas pasa cada día gran parte de la tarde.

Quedan algunos signos de presencia animal; recogidos en diferentes formas, dispersos aquí y allá; algunos puros, otros interpretados por el humano. Contienen esas formas algo del presente pleno. Rilke revela todo esto sin elevar la voz, la octava Elegía de Duino merodea esta intuición. Los humanos captamos en los ojos de su cara la presencia de lo abierto, y gracias a esta hondura de su semblante podemos saber lo que hay afuera, más allá de nuestra conciencia y del espacio acotado que demarca.

 

Con todos sus ojos ve la criatura
lo abierto. Sólo nuestros ojos están
cual trampas en torno a su libre salida.
Lo que hay afuera lo sabemos sólo por el semblante
del animal; porque ya al niño tierno
le damos la vuelta y lo obligamos a mirar hacia atras
lo ya formado y no lo abierto, eso que es
tan profundo en el rostro del animal. Libre de muerte.
A ella solo nosotros la vemos; el animal libre
pues ya desde el principio volteamos al niño
y lo forzamos a que vea de espaldas la creación,.
no lo abierto, que en la mirada animal es tan profundo.
Libre de la muerte. Sólo nosotros la vemos;
el libre animal tiene tras de si su ocaso
y ante si a Dios y, cuando camina, entonces camina
en la eternidad, asi como manan las fuentes.

La presencia de estas formas de lo abierto se va apagando, pero algunas formas salvajes resisten en lo incontrolado. Los vecinos recuerdan como el cerro de la mezquita estuvo hasta hace algunos años lleno de construcciones para animales, las que quedan en pié abren el principio de este trabajo. Recuerdan también cómo los animales ocupaban en lo alto incluso el interior de la muralla, andaban así de modo libre dentro y fuera. Con la luz de la mañana acariciando esa superficie se puede apreciar todavía un manto surcado por una dibujo de caminos, el tejido de malla que forman revela los seres que sobre él han caminado. La superfície de esa tierra recuerda a un mar, el espacio liso más puro, donde no hay bordes sino intensidades. La mirada que lo recorría en otro momento supo ver caminos por todas partes, su carne hizo del monte camino, y ofreció a la tierra aquello que vemos en la profundidad de su mirada, la posibilidad de lo abierto. Caminos de carne.

 

Casas de todos/ la propiedad

Hasta hace no mucho tiempo en Almonaster se daba un fenómeno particular en la estructura de la propiedad y la organización de la vida en el pueblo. La población se repartía diseminada por los montes en una constelación de pequeñas aldeas comunicadas con el núcleo del pueblo por caminos. A pié o en bestias, las distancias son de cuatro  hasta treinta kilómetros. Esta circunstancia propició que los vecinos de estas aldeas formaran pequeñas sociedades y se organizaran para adquirir y mantener una casa en el núcleo del pueblo, una casa comunal para los vecinos de la aldea. Esta costumbre de compartir una casa se fue perdiendo, se vendieron y han sido remodeladas, desapareciendo zaguanes para bestias y multitud de pequeños gestos materiales construídos por la idea de comunidad. Alguna de ellas guarda aún parte de ese espíritu. Estos últimos días los he pasado en la antigua Posada de la aldea del Arroyo -hoy casa de Titín-, por allí siguen pasando hoy singulares vecinos de una extraña aldea, algunos venidos de Rusia, otros abandonando los hábitos y huyendo de la vida de un convento cercano. Se recuerdan todavía muy bien estas antiguas Posadas. Eran casas concurridas, pequeños centros vitales donde se sucedían constantemente acontecimientos. Construcciones sencillas, contaban con varias habitaciones para acoger al que llegaba con alguna urgencia o trámite. Los vecinos de las aldeas llegaban montados en bestias, por lo que la entrada se hacía por un zaguán empedrado, así que estas casas estuvieran preparadas para que los animales pudieran entrar y salir con facilidad y descansar en su interior.

Es curioso como se situaban estas casas comunes dentro de la trama del pueblo, cercanas siempre a la salida natural hacia su aldea de origen, como queriendo señalar con su posición el vínculo que las sostenía, Almonaster era un pequeño parlamento donde se daban cita las dieciseis aldeas, haciendo del casco urbano una suerte de sensible palma de la mano, una miniatura de la extensión habitada más allá en los montes.

Algunos vecinos de Calabazares y La Escalada posan delante de aquella casa comunal que compartían. El momento en el que se produce esta imagen -1936- hace de este pueblo, a su vez, otra miniatura de lo que estaba ocurriendo en el territorio español. El día anterior algunos hombres habían derribado la Cruz del Llano frente a la casa común. Los escombros del pedestal esparcidos por la pendiente sirven de motivo para tomar la foto. Este lugar es uno de los epicentros de la fiesta de las Cruces de Mayo, rituales con un origen pagano bien antiguo que celebraban la naturaleza con bailes y cánticos en torno a árboles y esferas de piedra. El lugar del rito fue cambiando su forma aparente a pedestales y cruces, pero la raiz pagana sigue viva aún. El ocasional derrido del pedestal parece haber desmontado esa forma religiosa, pero también haber devuelto, sin querer, el lugar a las formas de las piedras, su forma más pagana.

En esos días algunos vecinos del pueblo habían constituido lo que se definiría como un comité de defensa de la República, se hablaba de expropiar a los terratenientes las tierras que no usaban y repartirlas entre los más pobres, se hablaba también de crear entre todos cooperativas para labrar fincas comunes, de repartir los frutos y las ganancias, y de otros muchos aspectos que componían la tan famosa revolución. En esos días llegan las noticias del levantamiento de los militares, en casi todos los pueblos de la sierra el Frente Popular había constituido estos comités. Las piezas simbólicas del pueblo cambian de uso, transformando el escenario en una nueva forma de organización, se requisan tierras para su cultivo y se organiza un comedor popular en la ermita del Cristo, la plaza de toros se usa como desolladero para el ganado requisado, la otra pequeña capilla servirá para el comité. El retablo mayor de la Iglesia, tallado en el siglo XV, es abatido. Cuenta alguno que con sus valiosos fragmentos -estructuras de maderos y tallas únicas- se levantó la barricada que pudiera parar la entrada fascista por la Era de la Cuesta.

Qué extraño placer produce imaginar el abatimiento del monumento y la fragmentación por sus vetas más sensibles. Pensarlo desmontado y reconstruído con otro orden nuevo. De la lógica de la composición de superfícies y medio bulto a la lógica del espacio practicado.  El rascacielos de escenas y las figuras preparadas para emitir fulgor van bajando a pie de calle para reorganizarse como un escudo,  mezcándose con los cuerpos mortales, siguiendo así su misma suerte.